domingo, 14 de febrero de 2010

Amor de padre: cosa de hormonas

¿Has conocido papás que se "embarazan" junto con sus mujeres? Se llama el síndrome de la covada o embarazo simpatético. Los hombres con este síndrome sufren (o gozan) algunos de los síntomas del embarazo.

Durante años las hipótesis que se manejaron iban desde cuestiones sociológicas hasta psicológicas, incluyendo extremos que explicaban el síndrome como el resultado de la envidia que el hombre sentía por no poder embarazarse. Fue hasta principios de este siglo cuando los científicos especializados en biología y medicina comenzaron a estudiar el síndrome de la covada.

El síndrome había pasado desapercibido en los estudios con ratones porque los roedores machos no cuidan naturalmente a sus crías. Cuando se estudió el caso de los monos tití, lo cuales comparten el cuidado de las crías entre hembras y machos, se encontró que los machos tití suben de peso hasta un 20% durante el embarazo de su compañera. Algo muy práctico, pues el macho también necesita energía extra para cuidar a las crías.

En hombres con el síndrome de la covada se detectaron niveles elevados de prolactina y cortisol (hidrocortisona) y una disminución en la hormona masculina, testosterona. La hipótesis es que probablemente la exposición a las hormonas femeninas produce estos cambios en los hombres. Esta idea es sostenida por el hecho de que los hombres que pasan más tiempo con su pareja son los que experimentan los cambios.

Lamentablemente no hay información en español sobre estos estudios.

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